El aumento en las temperaturas del planeta, mejor conocido como calentamiento global, ha despertado la alarma entre organizaciones no gubernamentales a nivel mundial, que han cerrado filas contra aquellos gobiernos que se rehúsan a poner en práctica acuerdos para revertir el avance de este fenómeno.
Entre estas organizaciones se encuentra Climate Crisis Coalition, una ONG de Massachussets, EU, que trabaja con la opinión pública estadounidense para crear conciencia entre la ciudadanía y los políticos de este país sobre las consecuencias del cambio climático.
Mark Miller, miembro de Climate Crisis, se encuentra de visita en Nicaragua y accedió a entrevistarse con EL NUEVO DIARIO. Miller es un crítico de la política ambiental de la Administración de George W. Bush, a quien acusa de prestar poca atención al problema y de no cooperar con otros gobiernos para lograr una solución.
El incremento en las temperaturas del planeta se ha producido por la emisión de altos niveles de gases contaminantes como el dióxido de carbono –producido por las válvulas de escape de los vehículos, chimeneas de las fábricas y explotaciones petroleras– y por la destrucción de los recursos naturales. Estos gases han dañado la capa de ozono, que evita la penetración de la radiación solar en la tierra.
Huracanes y tornados
Los científicos argumentan que como consecuencia de este calentamiento –también conocido como efecto invernadero–, fenómenos naturales como los huracanes y tornados son más frecuentes y destructivos.
Sólo en los últimos doce meses se han producido los desastres naturales más violentos de la historia, como el tsunami de diciembre de 2004, en el sudeste asiático, los huracanes “Katrina”, “Rita” y “Wilma”, que afectaron las costas del sur de EU, y el terremoto en Cachemira –entre Pakistán y la India–, que ha dejado más de 100 mil muertos.
La Organización Meteorológica Mundial (OMM) estima que estos fenómenos han causado la muerte de más 350.000 personas y provocado pérdidas económicas por unos 198 mil millones 738 mil dólares.
Para hacerle frente al cambio climático, en 1997 unos 34 países industrializados –la mayoría europeos– se reunieron en la ciudad japonesa de Kyoto, donde firmaron un acuerdo que ahora se conoce como Protocolo de Kyoto.
En el acuerdo, los países firmantes se comprometieron a reducir hasta en un 5.2% sus emisiones de gases contaminantes entre 2008 y 2012. El Protocolo entró en vigencia el 16 de febrero pasado sin la ratificación de dos importantes miembros, Australia y EU, este último no lo ratificó porque dice que dañaría su economía.
Los únicos países que no forman parte del acuerdo son las naciones emergentes –entre las que se incluye a China e India–, para no afectar el desarrollo de sus economías. Para EU esto es injusto y da más ventajas a países como China, con grandes niveles de emisión de gases tóxicos.
EU: “25% de gases contaminantes”
El “NO” estadounidense ha generado debates sobre el éxito del Protocolo, y para Mark Miller es una excusa de la Administración Bush para no aceptar la responsabilidad de EU, que emite el 25% del total de gases contaminantes.
¿Cuál es la posición de la sociedad estadounidense respecto a este tema?
Gran parte de los ciudadanos de EU no tiene conciencia de la problemática. Son pocos los reportajes sobre el tema en los principales diarios y revistas del país. Los periódicos no han hecho el trabajo duro que deberían hacer, y por eso la gran mayoría del pueblo estadounidense desconoce el tema, a diferencia de Europa, donde ha sido bien tratado, porque las consecuencias allí son muy grandes.
¿A qué cree usted que se debe este desinterés de los medios estadounidenses?
Porque se trata de un conjunto de industrias. Son compañías de automóviles, fabricantes de llantas e industrias petroleras muy pegadas a la Administración Bush, que son muy poderosas y representan el principal ingreso para los periódicos por publicidad. Una gran parte de estos ingresos vienen de los fabricantes de automóviles, que en EU tienen mucho poder.
¿Y cuál es la posición de los políticos?
No tienen suficiente conocimiento del problema, por el mismo motivo de los medios. A inicios de diciembre se celebró la Cumbre del Clima de Montreal, donde participaron 180 países, 10 mil personas y unos 1 mil periodistas. Los grandes medios y semanarios de EU no publicaron nada sobre la conferencia.
¿Existe actualmente una política ambiental dentro del gobierno estadounidense relacionada con el efecto del cambio climático?
Lo encuentro muy difícil dentro de la Administración de Bush, porque él no cree en los científicos y sus agencias de gobierno, como la NASA, que han estudiado el tema. La Administración Bush dice que no está segura de que ellos tengan la razón y que tienen que analizar más estos estudios.
Pero también hay otras razones como China, que es el país con el mayor crecimiento industrial y modernización. Casi todo lo consumido en EU es fabricado en China, por lo que este país puede llegar a ser peor que EU en los niveles de contaminación, por la gran cantidad de población que tiene. La Administración Bush podría cambiar su posición frente a China.
¿Y qué papel juegan en el tema las ONG de EU?
En la Administración de Bush las ONG no tienen mucha influencia. Ideológicamente Bush está en contra de las ONG, y tampoco suele cooperar con otros países o las organizaciones de otros países. Quiere actuar solo, pero no es buena idea, porque si no pasaría como Irak, que es un desastre y un ejemplo de la política de Bush. Él habla de trabajar dentro de una coalición, pero ésta no es importante y tampoco marcha bien.
Pero hay otros países y estados dentro de EU que quieren progresar sin la Administración Bush. Hay regiones como Nueva Inglaterra (noreste de EU), Nueva York o California que trabajan junto con ONG y Naciones Unidas para hacer algo. Espero que otra administración en el futuro pueda comenzar a hacer las cosas correctas, porque Bush no las va a hacer.
¿Y qué consecuencias se pueden prever de esta negativa?
Tal vez sea demasiado tarde para hacer lo que quisiéramos hacer. Tal vez no es posible para el efecto invernadero, y no sé cuánto tiempo más podamos esperar para revertir el proceso. No ayuda cuando el gobierno estadounidense no acepta que hay un problema.
Fuente: El Nuevo Diario Viernes 23 de Diciembre de 2005